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05 febrero 2009

Una experiencia más


No es un adiós, más bien un ¡¡hasta luego!!

Ya han pasado cinco meses desde que comenzó el curso. ¡¡¡Qué rápido se pasa el tiempo!!! Y no sólo porque este cuatrimestre esté llegando a su fin, sino porque parece que fue ayer cuando llegué por primera vez a Madrid. Sin embargo, y si los quiero resumir rápidamente, han sido cuatro años de experiencias: buenas y malas, y afortunadamente de todas ellas se aprende.

No obstante, creo que resulta más interesante hablar sobre lo que han significado este cuatrimestre para mí cursando la asignatura de Sistema Económico Mundial. En honor a la verdad, he de decir que el método empleado por el profesor, Roberto Carballo, me impactó bastante. Una de las cosas que más me chocó en un principio fue cuando dijo algo así como:"en esta clase no se cogerán apuntes, pues ese acto es de doblegación". Han pasado cinco meses y no puedo reproducir la literalidad, pero si su significado, o por lo menos lo que yo pensé. Ante todo creo que al no coger apuntes no buscaba que pasaramos un rato de diversión, sino que adquiriésemos el conocimiento a través de nosotros mismos. Él era una especie de maestro que guía tu camino en el aprendizaje pero no determina qué tienes que pensar. Él te da pistas y tú las tienes que encontrar. Es una manera curiosa de aprender porque él influye y no influye. Te lee libros para que sientas la curiosidad de saber qué se han puesto en esas páginas. Te acerca a la lectura sin obligarte a leer, simplemente despertando la curiosidad en el alumnado. La verdad es que considero que es la mejor manera de aprender, porque no es dictatorial sino estimulante. Pone a prueba tu inquietud y tú mismo, a través de su "magia", la vas supliendo.

Otra de las cosas que me gustaría poner de relieve ha sido el trabajo grupal. Aún recuerdo lo agobiada que estaba la segunda semana: ¡¡¡no tenía grupo!!! Y lo peor de todo es que después de tres años en el grupo de mañanas, cuarto había decidido cursarlo de tardes. Sólo podía preguntarme: ¿ahora qué hago yo sin conocer a nadie? ¿con quién me tocará? ¿lo tendré que hacer sóla? ¿serán simpáticos mis compañeros en caso de tenerlos? A día de hoy, y tras haber cursado la asignatura, sólo puedo hablar bien de la experiencia (incluso de la de exponer). En primer lugar todos mis líos interiores sobre qué iba a hacer con mi trabajo se solucionaron en un momento. Conforme la gente fue haciendo los grupos, hubo unos cuantos que sin conocer a nadie se quedaron solos y Roberto, de manera amable, nos fue distribuyendo.


Fue así como conocí a María, Noelia y Jesús. Más tarde llegaría Paco. ¿La experiencia grupal? ¡¡INCREÍBLE!! No sólo han sido mis compañeros, sino que ahora los puedo llamar amigos. Guardo un bonito recuerdo de estos jueves junto a ellos: ver cómo íbamos a enfocar el trabajo, de qué ibamos a hablar; cómo lo podíamos redactar; qué queríamos poner de relive... Pero al mismo tiempo que nos adentrábamos en conocer el Estado del Bienestar y tratabamos de dar una repuesta a su integración en la zona euro, también nos estábamos conociendo los integrantes y también estábamos aprendiendo de nosotros mismos. Tanto a la entrada como a la salida compartías el día, la semana, dudas de otras asignaturas, de que era la vida de cada uno de ellos. Puedo decir que ha habido "muy buen rollo" en nuestro grupo y que todos hemos aprendido mucho en el plano académico y en el plano personal.

Y así los meses fueron pasando y llegamos a las exposiciones. Debo decir que personalmente es un suplicio el exponer... Nos tocaba el primer día. Éramos el grupo que rompía el hielo y llevaba toda la semana con los nervios a flor de piel. Nos reunimos dos días antes para intentar poner "la guinda" a nuestro trabajo. Surgieron varias ideas de cómo debíamos exponer y nos pusimos a trabajar en ello. Alguien dijo, ¡¡qué nervios, no veas lo que me cuesta exponer en grupo!! Y ante el desahogo de tener que pasar un calvario delante de todos, el grupo se unió diciendo: ¡¡a mí también!! Así que se nos ocurrió hacer una pequeña toma de contacto antes de exponer e intentar corregir los fallos que en nuestra exposición fueran surgiendo. Además nos ayudaría a perder la vergüenza delante de nosotros y a ganas confianza. Puedo afirmar que, aunque lo pasé mal exponiendo, lo hice con un cierto gustillo tratando de mejorar mis fallos en la toma de contacto. Tras esto ya sólo nos quedaba disfrutar del resto de las exposiciones grupales y despedirnos.

Tras este pequeño resumen de estos meses quiero agradecer a mis compañeros de grupo la paciencia, el buen humor y el buen hacer de estos meses. ¡¡Ha sido un placer conoceros y espero que nos sigamos viendo aunque la asignatura se termine!! En segundo lugar, quiero agradecerle al profesor, Roberto Carballo, que nos haya enseñado tanto por una vía tan distinta y a la vez tan productiva.

Gracias a todos por este cuatrimestre, quién sabe si alguna vez la vida nos volverá a reunir, pero espero que tengan siempre una sonrisa bien grande ;)
Cristina Perales de Sus.

02 mayo 2008

¿QUÉ DICEN LOS ALUMNOS AL SER PREGUNTADOS POR AQUELLO EN QUE ´DEBÍAN FORMARSE´SUS PROFESORES?

Aproximación investigadora a la opinión de los estudiantes sobre lo que necesitan los profesores para “hacer” más gratas y eficaces sus procesos de aprendizaje.

Profesor: Roberto Carballo
Lugar de la Investigación: Facultad de Ciencias Políticas y Sociología
Grupo: Alumnos de tercero y cuarto de Sociología. Participaron unos treinta alumnos de dos cursos diferentes, el mismo día.

1. QUE APRENDAN DE LA EXPERIENCIA EN EL EXTERIOR DE LA UNIVERSIDAD (prácticas o stages en Empresas, Organizaciones, Asociaciones, ....)

2. QUE DESARROLLEN CAPACIDADES DE DINAMISMO PARA HACER PARTICIPAR A LOS ALUMNOS

3. QUE DESARROLLEN UN VOCABULARIO COMPRENSIBLE

4. QUE SE FORMEN EN PRÁCTICAS, PARA DESARROLLAR UNA ENSEÑANZA MÁS PRÁCTICA Y MENOS TEÓRICA

5. QUE UTILICEN EJEMPLOS PARA REFORZAR SUS DISCURSOS

6. ABRIRSE AL MUNDO

7. QUE TENGAN “MAS GRACIA”, MENOS MONOTONÍA EN EL DISCURSO

8. QUE SEPAN ORGANIZAR LOS TRABAJOS INDIVIDUALES Y EN GRUPOS DE TRABAJO

9. QUE SEAN ACTUALES, QUE TRATEN LOS PROBLEMAS PONIENDO EJEMPLOS DEL HOY, Y QUE EN ALGUNOS CASOS SE ACTUALICEN EN SUS TEORÍAS Y MODELOS

10. QUE MANTENGAN ALGUNOS VALORES BÁSICOS, COMO RESPETO, TOLERANCIA, COMPRENSIÓN, .....

11. QUE MUESTREN ENTUSIASMO Y VOCACIÓN POR SU TRABAJO Y LO TRANSMITAN

12. QUE RELACIONEN UNAS ASIGNATURAS CON OTRAS, O HASTA QUE COLABOREN EN PROYECTOS COMUNES ENTRE ASIGNATURAS TRANSVERSALES

13. QUE SE PREOCUPEN MÁS DEL MÉTODO DE TRABAJO

14. APRENDER A EMPEZAR BIEN, SIN EXAGERACIONES NI MIEDOS; MANTENER UN BUEN TONO TODO EL CURSO; Y ACABAR TAMBIÉN DE FORMA SIMILAR. QUE LAS COSAS SE CONOZCAN DESDE EL PRINCIPIO, Y SE CUMPLAN A LO LARGO DEL CURSO Y SE COMPRUEBEN Y REPASEN AL FINAL.

15. MENOS TEORÍA Y MÁS EJEMPLOS PRÁCTICOS Y MÁS EXPERIENCIA

He recogido las opiniones en el mismo orden en que se manifestaron, y en algún caso, hay algunas que están en relación o reiteración con otras, como ocurre con el tema de las prácticas, aunque siempre añadiendo algún elemento más. La experiencia fue muy satisfactoria y no se les dijo en ningún caso el destino de la investigación.



INTERPRETACIÓN A VUELA PLUMA

Analizando lo dicho y el tono, yo destacaría cuatro cosas:

I. EXPERIENCIA, EXPERIENCIA Y EXPERIENCIA con la consiguiente PRÁCTICA, PRÁCTICA Y PRÁCTICA
Ø En el aula
Ø Fuera de la Universidad

II. MÉTODO Y ANTICIPACIÓN
Ø Para organizar el trabajo individual o en grupo
Ø Para diseñar el espacio del aula
Ø Para dar sentido a lo que se hace

III. HABILIDADES Y ACTITUDES DOCENTES
Ø Dinamismo
Ø Más apertura
Ø Desde lo actual
Ø Entusiasmo
Ø Valores en el aula
Ø Diseño del proceso de aprendizaje
Ø Más ejemplos

IV. COOPERACIÓN E INTERRELACIÓN
Ø Trabajo en grupo
Ø Interrelación entre asignaturas y refuerzo mutuo
Ø Sentido global de lo que se está aprendiendo

Por supuesto es una forma, la mía, de verlo, pero puede servir como base para tenerlo en cuenta, junto con las demandas de los profesores sobre su propia enseñanza, y por supuesto, con la experiencia de otras universidades que ya han avanzado en este tipo de programas.

Este breve informe fue realizado en el curso 2006-07 y entregado a las autoridades académicas en febrero de 2007.

24 abril 2008

Protagonistas de la innovación

En una entrada de hoy en mi blog he reproducido un texto que estaba olvidado en el fondo de "Experiencias en Grupo e Innovación en la docencia universitaria", como anexo VI, procede de una experiencia de 1999 con alumnos ya licenciados, con más de 200 alumnos de estas características. Fue una gran experiencia, y los resultados se recogieron de los protagonistas, se trabajaron y se publicó un artículo en Training and Development en 2000. Este es el texto que posteriormente se reprodujo en el anexo VI y que ahora he ubicado a disposición de los lectores en mi weblog. Creo que vale la pena hojearlo y comentarlo. Un abrazo, Roberto Carballo

22 abril 2008

Innovación educativa desde los estudiantes

Me acordé del anexo I de mi libro: "Experiencias en grupo e innovación en la docencia universitaria", publicado en 2002 por la Editorial Complutense. Y me dije, creo que sería bueno recordar lo que decían los alumnos en esos años. A ver en qué se parece y en qué es diferente a lo que ahora dicen. Y aqui me tenéis recuperando ese anexo I "Estado de la enseñanza universitaria y líneas de mejora, según los alumnos", síntesis realizada a partir de datos obtenidos entre 1999 y 2001.

Y ahí va:

Anexo I:

ESTADO DE LA ENSEÑANZA UNIVERSITARIA Y LINEAS DE MEJORA, SEGUN LOS ALUMNOS (CLIENTES)


Planteamiento inicial:

El primer día de clase y después de una autopresentación del profesor. Sin hablar nada de la materia, ni por supuesto, de las formas de enseñanza, se plantearon a los alumnos dos preguntas, para que las hicieran en casa y de forma anónima. Estaban en clase aproximadamente unos cincuenta alumnos. Contestaron por escrito y devolviendo sus respuestas un total de 39 alumnos de quinto curso de Ciencias Políticas. Estimo que el nivel de contestación es muy alto, dado que la tarea fué planteada como voluntaria, como parte de una investigación, y anónima.

Se plantearon dos preguntas abiertas: ¿cómo habéis vivido la enseñanza universitaria? (cuál es su estado, según vuestra opinión y vuestra experiencia), y ¿cuales podrían ser las líneas de mejora de la situación actual?.

Visión global de los resultados:

Dos consideraciones generales:

Primera, los alumnos han escrito más sobre el estado de la cuestión, según su punto de vista, que de las líneas de mejora. La mayoría no han buscado o no saben buscar salidas, pero sí conocen los problemas, y a veces en dicha detección y por negación aparecen las posibles salidas.

Segunda, se dan una serie de coincidencias en los resultados, centrados básicamente en la falta de practicidad de las enseñanzas universitarias. Quizás esto está influenciado parcialmente por el hecho de ser alumnos de quinto curso y tener "a las puertas" la necesidad de entrar en el mercado de trabajo y sentirse en parte desamparados con lo que han aprendido hasta ahora. Por lo menos en treinta respuestas se plantea el tema del exceso de teoría y de la falta de práctica o también de contacto con el "mundo laboral" o "real".


¿Cómo valoran el tiempo invertido?

En general, las respuestas son negativas y dan el "tono general de los clientes", de los alumnos:

"decepcionante", "inadecuada", "teórica", "formal", "estancada", "sin práctica", "poco participativa", "mala", "un insulto", "anónima", "burocrática", "subjetivista", "desilusionante", "estoy peor que cuando entré", "distante", "monótona", "ineficaz", "nada práctica", "pérdida de interés", "un tumulto de asignaturas", "carrera de obstáculos", "apenas existe", "un fracaso", "una frustración", "mal organizada", "se obtienen pocos conocimientos", "vaguería y falta de ganas de trabajar y de aprender", "estancamiento", "lejana", "de clases pasivas", "he perdido una gran parte del tiempo", "temas repetidos que sólo cambian de nombre", "no he aprendido prácticamente nada", "conocimientos teóricos que terminan por olvidarse", "temas que ya han quedado desfasados", "bastante regular", "muchas asignaturas y no sabemos muy bien para que nos van a servir en el futuro", "el nivel es muy bajo", etc.

Los paliativos a la decepcionante situación actual, son inmediatamente rectificados con añadidos que tienden a enfatizar nuevamente en que la experiencia no ha sido muy satisfactoria.

Por tanto, los alumnos piensan que las cosas no han ido como esperaban: "hay una gran distancia entre ilusiones (expectativas) y el tipo de educación que en aquél entonces (en primer año) empezamos a recibir". Hay, pues, un gran desfase entre las expectativas iniciales y lo que se han encontrado. Y eso desde el primer año.


Consecuencias de todo esto (para los alumnos)

La primera consecuencia es de tipo inmediato:

- pasividad ("donde escuchas, tomas apuntes si quieres y te
marchas tan tranquilo"),

- resignación, falta de profesionalidad y de rebeldía ("nos
aguantamos, nos callamos"),

- desmotivación (de profesores y de alumnos),
- conflicto ("siempre chocamos con el profesor postrado en la
tarima, soltando el discurso y pidiendo a final de curso que le
repitan su desarrollo"),

- desigualdad de oportunidades ("los exámenes no garantizan la
igualdad"),

- melancolía ("aunque ya es tarde para nosotros, espero que los
que nos sigan tengan más suerte"),
- desamparo ("no he adquirido suficientes conocimientos para
enfrentarme a la vida laboral"),

- aleatoreidad ("el alumno depende cada año de la suerte que
haya tenido en la elección de sus profesores"),

- supeditación ("no participamos ni nos consultan sobre las reglas
del juego"), etc. etc.

La segunda consecuencia es que ante esta situación sólo quedan dos caminos: o nos adaptamos o nos rebelamos. La opción de adaptarnos va cobrando cuerpo según se avanza en los años de carrera ("los alumnos estamos acostumbrados a que se nos dé casi todo hecho y no tenemos una gran preocupación por aprender más allá de lo necesario para aprobar o sacar la nota que deseamos", "ahora que en quinto hay que elegir dos asignaturas optativas, lo único que nos interesa es que se apruebe 'fácil' con un determinado profesor"), la opción de rebelarse está coartada por el sistema de exámenes, nuevamente punitivo y homogeneizador, es decir, autoritario.

Los que sobreviven a este proceso darwiniano están mal adaptados, "con mal sabor de boca" ("me parece que tan sólo aprovechamos el 50% de posibilidades", "desgraciadamente, no nos rebelamos contra un sistema en el que el profesor habla y los alumnos escuchan"); entre los que sobreviven hay muchos que piensan que todo lo que han aprendido es por su propio esfuerzo y a pesar de la enseñanza que les han impartido ("te enseñas a ti mismo, a ser más reflexivo, más cauto, también haces buenos amigos", "aprendes muchas cosas, pero tú solito y con tus compañeros..", "creo que cuando salga de la universidad no sabré hacer la 'o' con un canuto y toda la información que metí en mi cabeza a trompicones se habrá disuelto y nada quedará", "aprender se aprende, pero la mayoría de las veces es uno mismo el que tiene que formarse"); y no sabemos nada de los que no sobreviven, que son muchos.
Reconocerán Uds. que muchas cosas se ven por los alumnos de forma similar a lo que muchos profesores pensamos. Vayamos ahora con los profesores y con los sistemas de exámenes.

Los profesores y los exámenes

Los profesores o son responsables de lo que pasa o son corresponsables, o son lo único salvable de este sistema, cuando son cercanos, profesionales y tienen realmente conocimientos de lo que explican.

Oferta desfasada o rutinaria

* Los profesores ofertan teoría e "historia", lejanas a la cotidianeidad, a lo actual, "que no tienen sentido".

* Enseñan por "rutina, de una forma cómoda para ellos e incómoda y quizás inservible para los alumnos" ("nos encontramos con temarios de profesores que se repiten año tras año -como sus preguntas de los exámenes en algunos casos-sin que añadan nada nuevo, aunque los cambios que se van produciendo afecten a su materia").

"Cada maestrillo, su librillo"

* "Cada uno de los profesores tiene su propio método de enseñanza que cree el mejor".

* "Una de las cuestiones que creo que han influido es la forma en la que se imparten las clases, las cuales además de estar masificadas en los primeros años, resultan poco participativas; además de estar sólo enfocadas a la copia de apuntes, lo cuales se convierten en la base (poco fiable) de la carrera".

* "Los profesores en muchos casos llegan a clase con un temario preparado de antemano. Lo exponen, pero muchas veces no lo explican".

Alumno anónimo

* "Los profesores se olvidan demasiado pronto de que han sido alumnos. Sentirte como un número o un expediente durante cinco años no es muy esperanzador".


Buenos y malos profesores

* "Aquí los buenos profesores los puedo contar con la palma de mi mano y eso es una pena; los demás o te tratan como si no les llegáramos a la suela de los zapatos o simplemente te dictan un rollo que yo creo que a veces ni siquiera tiene importancia".

* "He conocido profesores que no te enseñan absolutamente nada; otros a los cuales has de conocer perfectamente para aprobar no la asignatura, sino las manías y pruebas a las que te someten considerando que ésa es la única forma de camino para el aprendizaje; por otro lado, conoces a aquellos otros que consideran que la única forma posible de aprender es atiborrándote a trabajos y lecturas. En definitiva, podría destacar durante toda mi carrera a un par de profesores que realmente merezcan la pena".

* "De todos modos existen 10 ó 12 profesores que pueden pasar la criba de la docencia" "ha habido dos o tres profesores a los que realmente he admirado".

"Han sido muy pocos los profesores que he tenido que han logrado que la asignatura te llegase a interesar y a gustar; el resto se limitaba a soltar su 'rollo' en clase y punto"

Evaluación y exámenes

* "Los profesores se empeñan en evaluar. Todo un año en base a uno o dos exámenes, ...." "Se dan muchas injusticias, no sólo porque te puedan corregir un examen mejor o peor, sino también porque al terminar las notas son todas iguales, independientemente del profesor que se haya tenido. No es lo mismo sacar un notable con un profesor que te haya hecho trabajar, que un notable con un profesor de los que practicamente regalan las notas"."Sinceramente no reconocería un exámen de cursos pasados"

Relación profesor-alumno

* "He encontrado muy poco contacto entre alumnos y profesores, salvo alguna escasa excepción".



Líneas de mejora:

Saber el por qué y el sentido práctico

* "Que nos enseñen a saber para y como utilizar esos conocimientos, no aprender de golpe a la salida de la universidad".
* "En mi opinión, las clases prácticas, además de ser entretenidas, se aprenden mejor las cosas, es decir, lo que aprendes no lo olvidas, además de aprender a pensar por uno mismo"

* "Debería ser más realista" "Las clases deberían ser más prácticas, aprenderíamos mucho más".

* "Estoy a favor de tener asignaturas prácticas, puesto que la teoría puede aprenderse en la Biblioteca, si el profesor se preocupa de recomendar una bibliografía práctica y factible"

* "La universidad necesita más práctica y menos teoría" "Las cosas se aprenden si se hacen o se ve hacerlas". "Tratar temas de actualidad"

"Clases más prácticas, porque uno se queda en las teorías, las aprende como un loco y al curso siguiente ya no se acuerda ni de la mitad"

Otra forma de trabajar (más práctica y más profesional)

"Más lecturas interesantes y debates constructivos y menos formalismos y pruebas en forma de examen"

"El profesor sería el encargado de dirigir debates, intercambios de opinión, etc."

"Realizar seminarios de apoyo, en los cuales se trabajara de forma más participativa, por parte de los alumnos, y de manera mucho más personal, ya que otra de las cuestiones que no me gusta es ese carácter impersonal entre el profesor y el alumno"

"Homogeneizar, en principio, y al menos, los programas de las asignaturas, y después el tipo de enseñanza"

"Debería haber más diálogos, temas de discusión, debates, temas en conjunto que redundarían en una identificación con la asignatura en cuestión y beneficiaría tanto al profesor como al alumnado".
"Reducción de las clases pasivas, donde escuchas ...... "

"Tendría que ser una enseñanza más dinámica, con prácticas; mediante las cuales aprendiésemos la aplicación de lo 'estudiado"

Otros alumnos

"Cambio de mentalidad de los alumnos, que se conseguiría cambiando la manera de estudiar y fomentando la importancia que tienen los estudios para uno mismo, sin pensar que sólo sirven para cumplir con tus obligaciones"

"Dar más protagonismo al estudiante; menos convencional y más dinámico, más participativo"

"La motivación en el profesorado y, en muchos casos, también en el alumnado"

Exámenes y alternativas

"Abolición del sistema de exámenes (y si fuese necesario un sistema de calificación, buscar alternativas)"

"Se le da demasiada importancia a los exámenes, cuando en realidad como realmente se aprende es haciendo trabajos"

"Enfocar las clases, la enseñanza de la asignatura de otra manera. No sólo con exámenes. Grupos más reducidos para poder trabajar y conocerse mejor. Así el profesor te conocerá no sólo por un par de exámenes"

Un sistema más abierto al mercado

"La solución sería un sistema más abierto al exterior, con contactos con el mundo laboral y que se animara más a la participación de los alumnos"

"La forma de mejorar es aumentar las prácticas, trabajar durante un tiempo en la Administración, observar como se trabaja en ella"

"Cursos de orientación al trabajo". "Una preparación más practica, que nos sea de utilidad en el futuro"



En resumen

"Volver a conocimientos más generales. Un periodo de prácticas obligatorio. Mejorar la capacidad pedagógica del profesorado. Hacer más evaluaciones o suprimirlas por trabajos verdaderamente prácticos"

"Mayor objetividad en los profesores y también una forma más cercana de transmitir conocimientos, es decir, eliminar la barrera profesor-alumno"

"Creo que el nivel de exigencia en la Universidad debería ser más alto"


Bueno, creo que es interesante recordar y darnos cuenta de que ya hace diez años y probablemente mucho antes, los estudiantes sabían muy bien lo que les había gustado y lo que no, lo que les convenía y lo que no, y lo que era conveniente y lo que no.

Roberto Carballo

20 abril 2008

Meus amigos ......

El programa para los próximos meses está complicado, porque tenemos todavía muy poca resonancia, probablemente porque podemos llegar a parecer peligrosos para el poder establecido. Es algo que veo en mis entrevistas con potestas, autoridades.

Les preocupa que vayamos mucho más allá de Bolonia, bueno, en realidad, hasta a algunos les preocupa que "estemos" en el nivel de Bolonia, o sea que ya no digamos si vamos mucho más adelante. No se acaba de digerir lo que Bolonia significa, porque existen muchas muchas resistencias, auténticas barreras internas que impiden avanzar.

Una gran barrera es la "falta de ganas de trabajar", ¿cuantas veces nos han dicho en los cursos que impartimos que "eso" -lo que nosotros hacemos- "lleva mucho tiempo"? ¿Cuántas? Siempre, aunque no por todos los profesores asistentes a nuestros cursos y ciclos. Será lo que decía Mallada, de que éramos un poco vagos, no los profesores especialmente, sino la cultura del país. Tal vez. Pero no es la única razón: hay razones muy ideológicas, de formas, que impiden que las cosas avancen. El formato púlpito es muy resistente. No hay púlpito-tarima que se resista a perder su posición de altura, de poder, de mirar desde arriba. Y supongo que piensan: "no nos corresponde estar al mismo nivel, nosotros somos más" y supongo que piensan: "desde aquí se ven mejor las cosas, porque ponernos a su altura", y sigo suponiendo que piensan o dicen: "los que bajan lo hacen por demagogia o porque no saben estar en el púlpito-tarima". Y así podíamos seguir suponiendo cosas que indudablemente no sabemos del todo, pero nos acercamos a diagnosticarlas.


Otra gran barrera es la inestabilidad que produce tener que pensar que todos los días hay que renovarse, hay que actualizarse, hay que "volver" a hacer la oposición olvidada, porque en realidad ahora la oposición se hace todos los días en el aula y fuera de ella. Eso significa que el alumno tenga el protagonismo, un protagonismo nunca juzgado como adecuado por la mayoría de los profesores. "Miedo a la libertad", decía Fromm, sí, miedo a la libertad, miedo a tener que plantearse las cosas de otras formas, miedo a tal vez darse cuenta de que lo que explicamos ya a nadie le interesa, entre otras cosas, porque muchas veces, ha quedado rebasado por el desarrollo científico; miedo a la libertad de nuestros alumnos; miedo a la libertad de abrirse al mundo y tener que volver a vestirse, y a la moda. Nos sentimos, se sienten, en un mundo de incertidumbres, y nadie nos había preparado, parece ser, para esas dudas, esas incertidumbres, ese no saber que va a pasar mañana. Y entonces, nos replegamos, nos reforzamos en nuestros castillos.

Otra gran barrera es la cultura del poder, las formas que asume en nuestra sociedad. El poder es igualmente vago, reacio y temeroso de "ir a Castilla y perder la silla" o "el que fué a León, perdió el sillón". Tienen incertidumbre, la incertidumbre produce miedos, y los miedos se acaban materializando en la realidad de sí mismos, de lo poco que saben por donde van a ir las cosas, y ante eso, se fortifican, y tardan mucho, muchísimo tiempo en posicionarse, es decir, en tomar decisiones, decisiones que son imprescindibles, porque sino todo está empantanado, que es lo que ocurre. Como siempre nos pillará el toro, lo haremos todo a toda prisa, y todo quedará igual porque no le hemos dedicado el tiempo ni la materia gris suficiente, porque cuando hay prisas, ganan los que ya tienen el poder, y acaban imponiendo sus posiciones, casi siempre reacias a mejorar. Cuando ya, después de múltiples resistencias, hay que hacerlo, se dilata lo suficiente, para que a última hora las cosas se tengan que hacer de la misma forma que se venían haciendo, y poco más. Podíamos patentarla como metodología casera típicamente reaccionaria. Ocurría lo mismo en las asambleas para lo que fuera. Se discutía, se discutía y se discutía sobre "cuestiones de procedimiento" (léase, barreras) y al final, ya no quedaba tiempo para nada, y se decidía precipitadamente en poco tiempo, y ya cuando la gente de la asamblea se había marchado. No quedaba nadie ni para oponerse, ni para hablar, no se había hablado nada, solo consignas, y se tomaban decisiones sin estar la gente presente. Perfecto. Pues más o menos eso es lo que hacemos y haremos con los nuevos planes de estudio. ¿Se cree alguien que los masters oficiales y los doctorados van a cambiar mucho lo que estamos haciendo en el formato antiguo? No se equivoquen. Los masters, en su mayoría, serán un quinto curso, y los doctorados seguirán siendo lo que son, con excepciones, algo penoso.

Bueno, pues tenía ganas de hablar de todo esto. Y espero que se lea. Me desanima como somos. Al menos, una posibilidad de mostrar mi enfado y que finalmente no van a engañar a nadie, pero tampoco a mí. Un abrazo, Roberto Carballo


Nota: pero yo y creo que nosotros, seguiremos erre que erre, porque de verdad, estamos haciendo una extraordinaria labor, somos un buen referente, tanto en España como en Europa, y seguimos intentándolo, y haciendo cosas que al poder y a muchos profesores no sólo no les importa, sino y sobre todo, que les inquieta. Lo sentimos, pero el curso de la historia nos avala.

11 abril 2008

INNOVACIÓN

¿HABÉIS ENTRADO Y VISTO LAS ÚLTIMAS ENTRADAS DE MI BLOG: http://www.robertocarballo.com/ ? ¿De verdad que no? Tenéis que hacerlo. Innovación en estado puro y polémico. Un abrazo, Roberto Carballo